Bromas en la oficina
¿Quien dice que uno no puede divertirse en la oficina?. Si alguna vez han visto llegar la tarde con un poco de tiempo libre entre manos y con ganas de fastidiar a algun compañero de trabajo, sabrán de que hablo.

Vamos a definir un par de claros escenarios:
1er escenario
La víctima se aleja de su estación de trabajo por solo un momento, con lo que nos deja unos cuantos minutos para poder hacer algo como:
- Cambiarle el nick del MSN Messenger. Su lista de contactos es su tribuna, escriban algo que valga la pena. “Soy Xena la princesa guerrera” es una sugerencia.
- Mandar un correo desde su PC. Eviten escribir a los jefes o algo que pueda estar al margen de las políticas de acoso sexual de la empresa, tampoco queremos que lo despidan.
- En la mayoría de los teclados, las letras son removibles fácilmente con un lapicero o una llave. Cambien algunas letras de orden, lo suficiente como para fastidiar pero no para que descubra el cambio.
2do escenario
La víctima se ausenta de la oficina por horas o mejor aún, días. Esto es el santo grial para una mente aburrida con ganas de fastidiar. Se pueden planear las cosas y hacer una broma mucho más elaborada. Vean algunos ejemplos que encontré en google y en esta página.
No me canso de ver la última, jaja, tengo que hacerme uno de esos. ¿Qué dicen uds se animan a contar alguna?
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Comentarios
La del cambio de nick es un clásico de clásicos … el cambio de teclas una muy cruel pero graciosa y habria que agregar a la lista los fotomontajes que luego se distribuyen por mail o que aparecen en algun mural de la oficina … recuerdo alguna que decia empleado del mes y la foto del sujeto durmiendo en la oficina.
[...] curioso! exactamente hace un año (que viejos!) publicábamos un post acerca de bromas en la oficina, mejor dicho cosas que nunca esperarías encontrar en tu puesto o estación de trabajo. [...]
















mi jefe es un bromista nos pone ratas de juguetes a nuestras loncheras o en nuestro teclado y arañas en nuestros hombros, lo peor es a la hora que atendemos que nos hace esas bromas, los clientes escuchan nuestros gritos.